Nuestros comienzos

Una mañana de 1969, Freddo inauguró su primer local en la Avenida Callao, en pleno corazón de Barrio Norte de la Ciudad de Buenos Aires. Así comenzaba la historia de la heladería con el helado de dulce de leche más rico de Argentina.
Años después, en 1975, se abrió el segundo local en Recoleta, un centro turístico porteño y una esquina por donde todos alguna vez pasaron.
En 1978, con mucho esfuerzo, se coronó la apertura de la tercera heladería en Avenida Santa Fe. Con esta sucursal, Freddo adoptó la filosofía de ofrecer productos durante todo el año, contribuyendo a que el público pudiera tener acceso al mejor helado artesanal siempre.
Con el paso de los años, la heladería Freddo se convirtió en un clásico de Buenos Aires. Como la demanda fue muy importante, se instalaron locales en Belgrano, Palermo, Flores, San Isidro, Martínez y en los más importantes shoppings de la ciudad y el Gran Buenos Aires, así como en la costa atlántica en las ciudades de Pinamar y Cariló.
El éxito fue tal que en 1990 Freddo decidió cruzar la frontera e instalarse en Uruguay, Punta del Este, dándoles a nuestros vecinos uruguayos la oportunidad de probar el mejor helado artesanal.

Calidad es distinguirse

En julio de 2009 Freddo inauguró un nuevo local en Swallow Street en Londres.
Al año siguiente, un primer local se estableció en la capital de Brasil, Brasilia, incorporando de esta manera nuevos sabores y productos al mercado artesanal.
En 2011 lanzamos locales en San Pablo como en Moema y Alphaville, y nuevos locales en el interior de Argentina.
Hasta la fecha, Freddo permanece comprometido con el desarrollo de nuevas experiencias de alta calidad, creando nuevos sabores cada año.